VENTILACIONES BOCA A BOCA

Tras las 30 compresiones vienen 2 insuflaciones boca a boca. Con el objetivo de oxigenar la sangre y que las células cerebrales no mueran y así mantener a la persona con vida.

 

En el aire que respiramos hay un 21% de oxígeno y nuestro cuerpo solamente usa una pequeña cantidad, por lo que al exhalarlo aún lleva un 16% de oxígeno, por esto son efectivas las ventilaciones boca a boca. Aunque por supuesto es mucho más eficaz poder oxigenar con instrumental.

Protección para el boca a boca
Protección para el boca a boca

En muchas ocasiones los testigos no quieren realizar el boca a boca porque te expones a entrar en contacto con fluidos corporales como la saliva y la sangre y creen que hay riesgo de contagio de enfermedades pero eso es muy poco probable. Aún así, para evitarlo existen unas protecciones que se pueden llevar en un pequeño llavero. Es una lámina de plástico con un filtro que se coloca sobre la boca de la persona y a través de ella insuflas el aire y no deja que pasen fluidos hacia ti.

 

Aún teniendo esa protección es normal que exista rechazo a dar el boca a boca y no estás obligado a realizarla. Pero ten en cuenta que el 70% de las PCR suceden en el hogar, o sea que será un familiar o conocido al que le ha ocurrido y que la probabilidad de sobrevivir es mucho mayor si realizas las ventilaciones.

 

En las recomendaciones de 2015 se fomenta que los rescatadores no entrenados proporcionen compresiones torácicas continuamente sin insuflaciones. El oxígeno que sigue conteniendo la sangre es suficiente para oxigenar el cerebro durante unos minutos mientras que llega la ayuda especializada, pero el flujo de sangre debe ser continuo de ahí que se haga hincapié en realizar el menor número de paradas y que estas sean de poca duración. Además hay un protocolo de asistencia telefónica para aquellas personas que no saben las maniobras en el que te dirán que aprietes fuerte y rápido en el pecho y que no pares.

 

Realización de las ventilaciones
Realización de las ventilaciones

Las insuflaciones o ventilaciones las debes hacer realizando la maniobra frente-mentón (para abrir las vías aéreas), pinzando la nariz (para que el aire insuflado no se escape por ella) y mirando hacia el pecho (para ver que se eleva).

 

Tienes que sellar bien tu boca con la de la persona e insuflar durante no más de un segundo (no debes soplar mucho ni muy fuerte porque el aire se puede ir hacia el estómago). Retira la boca y comprueba que el pecho baja. Vuelve a realizar otra ventilación. No deben llevarte más de 5 segundos ambas ventilaciones.

 

Si el pecho se eleva, las ventilaciones están siendo efectivas. Si no se eleva puede que no estés realizando bien la apertura de las vías aéreas o que estas estén obstruidas. Fíjate si hay algún objeto en la boca y si puedes sácalo. Si sigue sin entrar aire no des más ventilaciones, realiza solo el masaje cardíaco.

 

Si hay dos socorristas, uno hace las compresiones y el otro las ventilaciones. Y tras 2 minutos (unos 5 ciclos 30:2) os cambiáis. Si alguien ha conseguido un desfibrilador, colócalo y sigue sus instrucciones.

 

La RCP debe continuar hasta que lleguen los medios sanitarios, hasta que reaccione la persona o si estás agotado y no puedes más.

 

Mira el vídeo donde se resumen los pasos a seguir.

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