PREVENCIÓN

A nivel laboral existe una ley que obliga al empresario a prevenir todos los riesgos presentes en el lugar de trabajo y así evitar o minimizar los accidentes de sus empleados.

 

Pero no existe ninguna ley que nos obligue a hacer lo mismo en nuestros hogares. El mundo de la prevención en el día a día, en las labores cotidianas, es un tema de concienciación y de mentalización y depende únicamente de nosotros.

  

Estamos rodeados de riesgos pero los obviamos o ignoramos ya que pensamos que "Nunca pasa nada". Pero sí que pasa. Seguro que conoces a alguién que se ha quemado, caído, intoxicado o se ha llevado algún calambrazo estando bajo el amparo de su "casa segura". Son los accidentes domésticos y según los estudios, 9 de cada 10 se podrían prevenir.

En este apartado encontrarás todos los riesgos que existen a nuestro alrededor, sobre todo en el hogar, y consejos de cómo prevenirlos.

 

En general debemos desarrollar la conducta AVA, que consiste en los siguientes pasos:

  1. Advertir el riesgo. Debemos estar atentos y pensar en cada momento qué es lo que podría pasar. Si no detectamos un riesgo no lo vamos a poder prevenir. Tenemos un cazo caliente accesible a nuestro hijo.
  2. Valorar los peligros que conlleva ese riesgo. Quemaduras, caídas, golpes, descarga eléctrica... Si lo coge le va a caer encima y se va a quemar.
  3. Adoptar una actitud segura. Eliminar el riesgo o minimizar su peligro con el uso de algún equipo de protección. Colocamos el rabo del cazo hacia adentro para que no llegue.

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