TRASTORNOS POR CALOR

Los seres humanos somos animales de sangre caliente, mantenemos nuestra temperatura corporal alrededor de los 37 °C para que el organismo funcione con normalidad. El cuerpo regula su temperatura al compensar la producción y la pérdida de calor con unos mecanismos de termoregulación. Ante una elevación de la temperatura interna o externa, pone en marcha mecanismos de compensación para eliminar el exceso de calor. Cuando estos mecanismos fallan, cuando no son suficientes para eliminar el calor o cuando actúan durante mucho tiempo se producen los trastornos por calor. El más conocido es el golpe de calor aunque no es el que más fallecimientos provoca. Hay diversos factores que hacen que la situación sea más peligrosa  y otros que hacen que la persona sea más o menos vulnerable. Aprende aquí por qué ocurre, los colectivos vulnerables, consejos de prevención, los signos y síntomas y por supuesto qué hacer si presenciamos o sufrimos uno.

MECANISMOS DE REFRIGERACIÓN DEL CUERPO

El sudor como mecanismo de refrigeración
El sudor como mecanismo de refrigeración
  • En la piel se produce una dilatación de los capilares con un aumento del flujo sanguíneo a ese nivel; esto favorece la eliminación de calor hacia el exterior mediante radiación (un 60%) y mediante convección con el aire (un 15%), presentando una piel enrojecida. A nivel cardíaco, nuestro corazón responde aumentando la frecuencia y el gasto cardíaco para mantener la presión arterial.
  • Las glándulas sudoríparas también se encargarán de eliminar el calor mediante evaporación a través de la piel por sudoración (se estima que en torno a un 20% del calor se pierde con este mecanismo).
  • Una parte de calor se pierde también por conducción, por contacto directo con otros materiales más fríos. Depende de la superficie que tengamos en contacto y del tipo de material: plástico, metal, textil...

FACTORES A TENER EN CUENTA

Son muchos los factores de los que depende que suframos un trastorno por calor o no. Muchos de ellos no los podemos controlar pero otros sí.

 

FACTORES EXTERNOS

Riesgo según la temperatura y la humedad
Riesgo según la temperatura y la humedad
  • Temperatura. Es el factor principal a tener en cuenta. Tanto la exterior debida a la climatología como la interior del lugar en el que te encuentres, en el trabajo, la casa, el coche... En interiores hay que tener muy presente el calor generado por maquinaria, electrodomésticos, en la cocina, las personas que trabajan con calderas, sopletes... y el personal que trabaja en la extinción de incendios. En el exterior, principalmente el riesgo está en verano cuando las temperaturas son más elevadas y cuando se producen las alertas por olas de calor. Pero no tiene que haber una elevada temperatura para que se produzcan los trastornos por calor.
  • Humedad. Si es muy elevada se impide que el sudor se evapore por lo que este mecanismo no hace su función. A parte de la humedad generada por el clima también hay que tener en cuenta la que tienes en tu trabajo y hogar. En casa son muchas las cosas que puedes hacer para minimizarla: ventilar, no tender ropa dentro, colocar un extractor en el baño, usar un deshumidificardor, encender siempre el extractor cuando cocines, usar absorbentes en armarios, controlar la cantidad de plantas de interior...
Alpinista bien protegido ante la gran radiación presente
Alpinista bien protegido ante la gran radiación presente
  • Radiación solar. Aunque la temperatura no sea alta la radiación si lo puede ser por lo que debes protegerte de ella. Por ejemplo, alpinistas en montañas donde la temperatura es bajo cero pueden pueden sufrir estos trastornos si no toman precauciones. Tienes un artículo exclusivo sobre este tema.
  • Viento. El viento favorece la pérdida de calor por convección (siempre que tenga menor temperatura que nuestro cuerpo) y también la evaporación del sudor. En la playa y en la montaña siempre será más llevadero el calor ya que se generan vientos locales.
  • Contaminación. Los estudios científicos dicen que el calentamiento global del planeta es causado en un 75% por la emisión de gases industriales de efecto invernadero emitidos en los últimos 50 años. Y si estas emisiones no se controlan la temperatura global seguirá aumentando y las olas de calor serán más frecuentes, intensas y duraderas.

FACTORES PERSONALES

  • Enfermedades: Obesidad, hipertiroidismo, problemas cardíacos y/o respiratorios...
  • Alteraciones de la piel que impidan la sudoración como quemaduras o la esclerodermia.
  • Ropa. Vestir ropa de abrigo, colores oscuros y ropas ajustadas.
  • Edades extremas: La capacidad de responder a los cambios de temperatura en los menores de 4 años y los mayores de 65 años es menos adecuada. La mayoría de los fallecidos en España son ancianos con alguna patología previa.
  • Esfuerzo físico. Aumenta la temperatura corporal y la deshidratación por sudor.
  • Deshidratación. No estar bien hidratado durante todo el día hace que los síntomas comiencen antes. Hay que beber líquidos hidratantes cada una o dos horas aunque no se tenga sed. Especial atención a personas enfermas con diarreas y vómitos. Y con bebés, niños pequeños y personas dependientes, los responsables adultos deben asegurarse de que beben periódicamente.
  • Medicamentos que interfieren en los mecanismos de termoregulación, como anticolinérgicos, antihistamínicos, betabloqueantes, diuréticos y estimulantes como la cocaína o las anfetaminas.
  • Fototipo de piel. El color de tu piel también afecta a la hora de exponerte a la radiación solar. Si tienes la piel muy blanca la radiación te afectará mucho más sufriendo quemaduras y activándose antes los mecanismos de termoregulación.
  • Genética. Hay razas mejor preparadas que otras al calor como ocurre con la raza negra.
  • Aclimatación. Tu cuerpo se acostumbra a las condiciones climáticas del lugar donde vives. Si te vas a un sitio con condiciones mucho más duras tendrás más riesgo de sufrir un trastorno por calor. Como has podido ver en la tabla de temperaturas umbrales, en Córdoba las alertas no se activan hasta que la temperatura no supera los 40ºC ya que allí son temperaturas normales y están aclimatados, pero sería una temperatura extrema para una persona de A Coruña donde es raro que las temperaturas asciendan de 30ºC. También se nota que son más llevaderas las olas de calor de final de agosto o septiembre ya que nuestro cuerpo ya lleva varios meses soportando temperaturas elevadas y está mejor preparado.
  • Condición física. Las personas acostumbradas a hacer deporte están mejor preparadas y tienen menor riesgo de sufrir un trastorno por calor.

EL MINISTERIO DE SANIDAD PREOCUPADO POR EL TEMA

En 2003 se sufrió en Europa una ola de calor muy intensa y duradera (algunos científicos dicen que ha sido el verano más cálido en los últimos 500 años) y se estima que unas 70000 personas fallecieron. A raíz de aquello los países empezaron a trabajar para prevenir los fallecimientos por esta causa y en 2004 comenzó en España el "PLAN NACIONAL DE ACTUACIONES PREVENTIVAS DE LOS EFECTOS DEL EXCESO DE TEMPERATURAS SOBRE LA SALUD". Se activa desde el 1 de junio al 15 de septiembre y se realizan campañas de divulgación, alertas, protocolos de actuación, control de colectivos vulnerables, estadísticas... Puedes ver el informe completo del año 2017 aquí.

Fallecidos a causa del calor en España
Fallecidos a causa del calor en España
Ola de calor de Europa en el verano del 2003
Ola de calor de Europa en el verano del 2003

NIVELES DE RIESGO Y OLA DE CALOR

 

 

Con respecto a la temperatura, el Ministerio de Sanidad distingue cuatro niveles de riesgo en función de las temperaturas previstas en los cinco días siguientes con respecto a los umbrales establecidos para esa provincia (puedes consultar los umbrales aquí). Los niveles de riesgo se visualizan con colores y son: 

Niveles de riesgo por altas temperaturas. Ministerio de Sanidad
Niveles de riesgo por altas temperaturas. Ministerio de Sanidad

Ola de calor:  se define como un episodio de una duración mínima de tres días consecutivos en los cuales se superarán los valores umbrales establecidos en al menos el 10% de las estaciones meteorológicas. Las olas de calor se cuantifican según su duración, territorio afectado, temperatura media máxima prevista y un parámetro al que denominan anomalía de la ola (la media de cuanto se han superado los umbrales). Si quieres ampliar información tienes un informe completo de AEMET aquí.

Datos de algunas olas de calor. Ministerio de Sanidad
Datos de algunas olas de calor. Ministerio de Sanidad

En la siguiente imagen tienes las temperaturas umbrales máximas a las que se refieren las alertas, son 137 estaciones meteorológicas repartidas por todo el territorio nacional:

Temperatura umbral máxima para la definición de ola de calor. Ministerio de Sanidad
Temperatura umbral máxima para la definición de ola de calor. Ministerio de Sanidad

CONSEJOS DE PREVENCIÓN

Usar el sentido común es la mejor manera de prevenir los trastornos por calor. Resumiendo sería "Permanecer en lugares frescos, sin gran actividad física y mantenerse bien hidratado". Pero no siempre es posible por situaciones personales y laborales. Aquí tienes varios consejos:

Consejos de prevención ante el calor
Consejos de prevención ante el calor
  • Permanecer el mayor tiempo posible en interiores, en lugares frescos o climatizados. Si no se dispone de aire acondicionado se pueden usar paños de agua, darse duchas o baños y usar ventilador o abanico. Poner hielo frente al ventilador hace que el aire que mueve sea más fresco. Y si es posible también se puede acudir a lugares públicos bien climatizados. Bajar las persianas de las ventanas expuestas al sol o desplegar los toldos si dispones de ellos.
  • Usar ropa ligera, ancha, con colores claros y confeccionada con un tejido que permita la transpiración, como el algodón.
  • En el exterior permanecer lo máximo posible en la sombra y cuando no sea posible protegerse del sol con crema, gorras, sombreros, sombrillas...
  • No salir en las horas de mayor temperatura (de 12h a 17h).
  • Mantener una buena hidratación. Los líquidos y las sales que se pierden con el sudor pueden reponerse normalmente bebiendo agua, tomando alimentos ligeramente salados y bebidas como las isotónicas, zumo de tomate con sal o caldo frío. Para reponer la cantidad adecuada de líquidos, hay que seguir bebiendo aunque se haya saciado la sed. Prestar especial atención a las personas enfermas, de edad avanzada y los niños pequeños. No consumir bebidas alcohólicas. El alcohol deshidrata porque facilita la eliminación de agua por la orina y aumenta la sudoración. Los refrescos con mucho azúcar y las bebidas excitantes como té o café deben minimizarse por el mismo motivo.
  • Evitar comidas copiosas, calientes y/o pesadas. Opta por verdura, sopas frías y fruta.
  • La actividad física en un ambiente caluroso se debe evitar. Haz deporte a primera o a última hora del día. Si se tiene que realizar por motivos laborales, es posible mantener la temperatura corporal en índices casi normales si se siguen los consejos sobre hidratación, refrigeración, protección solar... y realizando descansos periódicos. Muchas de las personas que sufren un golpe de calor y fallecen son trabajadores de exterior: jardineros, albañiles, agricultores... y de interior como ocurre en invernaderos y ciertas industrias.
  • Los niños (y las mascotas) nunca deben dejarse en lugares cerrados, espacios mal ventilados, como por ejemplo un coche aparcado al sol, ni siquiera unos minutos. Con una temperatura exterior de 35°C, la temperatura del interior de un coche cerrado puede subir de 25 a 50°C en 15 minutos y llegar hasta 60ºC si en el exterior la temperatura es de 39ºC. Con las ventanillas un poco bajadas no se consigue casi nada alcanzando las mismas temperaturas. Un niño que permanezca en esta situación sufrirá un golpe de calor en pocos minutos y fallecerá si no se pone remedio. Aunque parezca increíble todos los años ocurren sucesos por este motivo. Según estadísticas de EEUU, en los últimos 20 años han fallecido casi 600 personas por este motivo siendo el 75% menores de dos años. A continuación puedes ver dos imágenes de campañas de concienciación sobre este tema:

TIPOS DE TRASTORNOS POR CALOR Y QUÉ HACER ANTE ELLOS

Hay varios tipos de trastornos por calor dependiendo de si se eleva la temperatura corporal o no y según la cantidad perdida de líquidos y sales. Puede aparecer sarpullido, quemaduras, mareos, dolor de cabeza, calambres, fatiga... Cualquiera de ellos de forma aislada no reviste gravedad y nos deben servir de aviso para que la situación no empeore.

 

Las situaciones más graves se conocen como agotamiento por calor y golpe de calor.  La gravedad depende de la vulnerabilidad de la persona que lo sufra. El golpe de calor es el más grave de todos pero según las estadísticas solamente un 30% de los fallecimientos por calor son por este motivo. La razón de esto es que la mayoría de fallecidos son personas mayores de 65 años y con alguna enfermedad previa y fallecen antes de llegar a esa situación extrema. A continuación tienes una tabla con las estadísticas de fallecimientos desde que se activó el plan especial en España.

 

Estadísticas españolas de fallecimientos anuales por calor. Ministerio de Sanidad
Estadísticas españolas de fallecimientos anuales por calor. Ministerio de Sanidad

 

AGOTAMIENTO POR CALOR 

 

El agotamiento por el calor se debe a una gran deshidratación con una pérdida excesiva de sales (electrólitos) y de líquidos debida al calor; esto da lugar a una disminución del volumen de sangre, lo cual causa muchos síntomas: puede aparecer vértigo, aturdimiento, debilidad, fatiga, cefalea, visión borrosa, dolores musculares, náuseas y vómitos. También calambres, pero no son frecuentes. La persona afectada puede sentir mareo e incluso perder el conocimiento. Es común una sudoración copiosa. La frecuencia cardíaca y la respiración suelen acelerarse pero con un pulso débil (la presión arterial baja). La temperatura corporal puede ser normal y si está elevada, nunca es superior a 40 °C.

Actuación ante agotamiento por calor. ADAM
Actuación ante agotamiento por calor. ADAM

El tratamiento consiste en la reposición de líquidos y sales y en apartar a la persona del ambiente caluroso. Tumbar y elevar las piernas. Quitar o aflojar la ropa y aplicar paños húmedos en cuello, frente, axilas, ingles y muñecas. Si es posible usar un ventilador para favorecer el enfriamiento o abanicar en su defecto.

 

Una persona no perteneciente a grupos vulnerables, después de recibir líquidos, suele recuperarse rápidamente y por completo. Si no se recupera o empeora debes llamar al 112 para que venga la ayuda sanitaria. Si no se trata, la extenuación causada por el calor puede dar lugar a un golpe de calor.

 

Si la persona que lo sufre pertenece al colectivo vulnerable la situación es más grave y difícil de revertir por lo que en muchas ocasiones acaba en fallecimiento. En estos casos llamar siempre al 112.

 

GOLPE DE CALOR

 

Causas de los fallecidos por golpe de calor en 2017 en España. Ministerio de Sanidad
Causas de los fallecidos por golpe de calor en 2017 en España. Ministerio de Sanidad

El golpe de calor es una situación potencialmente mortal (se estima que si no se corrige en dos horas hay un 70% de probabilidad de fallecimiento) que provoca una temperatura corporal muy elevada (mayor a 40ºC) y un fallo multiorgánico. Se produce cuando el cuerpo no puede perder calor con suficiente rapidez en situaciones de temperatura extrema, tras varios días de exposición al calor o por un gran esfuerzo físico. Puede ser la consecución de no tratar a tiempo el agotamiento por calor. Cuando es debido a una exposición solar prolongada se denomina insolación.

 

Dado que el organismo no puede refrigerarse, la temperatura corporal continúa aumentando con rapidez hasta niveles peligrosamente elevados donde se puede lesionar de forma temporal o permanente órganos vitales como el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado y el cerebro sufriendo un fallo multiorgánico. Los síntomas de alarma son parecidos al agotamiento por calor pero con la piel roja, seca (ya no suda) y con más de 40°C. Y la persona estará muy aturdida, puede sufrir convulsiones o permanecer inconsciente.

 

Se debe alertar al 112 y el cuerpo debe enfriarse de inmediato de igual forma que antes. Se puede mejorar el enfriamiento mojando todo el cuerpo e ir masajeando con nuestras manos para favorecer la vasodilatación. Se desaconseja realizar friegas con alcohol por ser menos eficaces. No se dan líquidos ya que la persona estará muy aturdida o incluso inconsciente. Si tenemos termómetro, cuando la temperatura corporal baje de los 38,5ºC ya podemos dejar de enfriar y dar líquidos si está consciente.  No dar ningún medicamento antitérmico ya que no hacen ningún efecto en estas situaciones. Si está inconsciente debe colocarse en posición lateral de seguridad. Y si no respira se deben realizar las maniobras de reanimación (RCP).

 

En alrededor del 20% de las personas que sobreviven quedan secuelas. El cerebro puede no recuperar su función totalmente ocasionando cambios de personalidad, torpeza o mala coordinación y/o pueden quedar daños renales, hepáticos...

 

En la tabla siguiente puedes ver los detalles de algunos de los veinte fallecimientos ocurridos en 2017 en España. La media de edad se sitúa en los 65 años siendo un 75% hombres y el 25% mujeres. En 15 de los 20 fallecimientos se cuenta con información sobre la existencia de factores de riesgo relacionados con la exposición a altas temperaturas y en todos ellos hay constancia de la presencia de, al menos, un factor de riesgo de exposición. Nueve personas fallecidas presentaban exposición laboral (trabajo en el exterior), tres presentaban exposición a altas temperaturas por actividades deportivas o de ocio y en tres casos se registró factor de riesgo ambiental o social (por ejemplo, personas que viven solas, en la calle y/o en condiciones desfavorables, ausencia de climatización y viviendas difíciles de refrigerar). En dos casos no se constató la presencia de factores de riesgo individuales, en 4 personas fallecidas se constató un único factor de riesgo individual, mientras que 8 casos se presentaron dos o más factores de riesgo individuales tales como enfermedades cardiovasculares, respiratorias y mentales (demencias, Parkinson, Alzheimer,…); enfermedades crónicas (diabetes mellitus, obesidad mórbida,…); tratamientos médicos (diuréticos, neurolépticos, anticolinérgicos y tranquilizantes); trastornos de la memoria, dificultades de comprensión o de orientación o poca autonomía en la vida cotidiana; enfermedad aguda durante episodio de temperatura excesiva; consumo de alcohol y otras drogas.

Datos de algunos fallecimientos por golpes de calor ocurridos en 2017 en España. Ministerio de Sanidad
Datos de algunos fallecimientos por golpes de calor ocurridos en 2017 en España. Ministerio de Sanidad

 

VÍDEO RESUMEN

 

A continuación tienes un buen vídeo resumen sobre los trastornos por calor realizado por la Junta de Andalucía:

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