DESINFECCIÓN CON LEJÍA

CÓMO PREPARAR LA DILUCIÓN NECESARIA

Ejemplo de dilución. Tabla activa al final del artículo
Ejemplo de dilución. Tabla activa al final del artículo

En varios documentos del Ministerio de Sanidad español nos recomiendan realizar la desinfección de superficies en el hogar, el trabajo, para la limpieza viaria, para los centros sanitarios... con diversas concentraciones de hipoclorito sódico (con fórmula NaClO). A parte, por supuesto, de poder usar otros muchos productos virucidas que aparecen en el documento pertinente. La Organización Mundial de la Salud también lo recomienda desde el principio de la crisis por el coronavirus.

 

El hipoclorito está siendo el más usado por su eficacia, precio, disponibilidad, por ser muy conocido por todos (para piscinas, potabilización, blanqueante de tejidos, limpieza...), facilidad para preparar diversas concentraciones, mínima concentración necesaria para inactivar el virus, tiempo de contacto corto, seguridad a bajas concentraciones... 

 

Pero está habiendo muchos fallos a la hora de realizar la disolución dándose casos de estar usando concentraciones muy bajas y por lo tanto ineficaces para eliminar el virus y otros, al contrario, usando concentraciones demasiado altas que ocasionan muchos desperfectos en las superficies y son peligrosas para la salud (quemaduras, lesión ocular grave, inhalación de vapores...)

 

En el documento llamado Procedimiento de actuación frente a enfermedad por SARS-CoV-2 (COVID-19) dicen:

 

"Estos virus se inactivan tras 5 minutos de contacto con desinfectantes de uso por el público en general, como la lejía o con una solución de hipoclorito sódico que contenga 1000 ppm de cloro activo (dilución 1:50 de una lejía con concentración 40-50 g/litro preparada recientemente)".

En el de limpieza viaria comentan: "la desinfección será con hipoclorito sódico al 0.1% mediante aplicación con mochilas pulverizadoras (20 ml de lejía común por litro de agua). Para la aplicación de esta pulverización los operarios deberían contar con los equipos de protección personal adecuados, siguiendo las indicaciones al respecto del servicio de prevención de riesgos laborales".

Están hablando de la misma concentración (1000 ppm es lo mismo que 0,1%) pero expresándola de forma diferente y quizás eso haya dado lugar a confusiones. Un ppm es el acrónimo de una parte por millón (una forma de medir concentraciones muy pequeñas) y en una disolución acuosa equivale un mg por litro.

He preparado una tabla con la que puedes calcular las cantidades que necesitas mezclar para alcanzar la concentración deseada según la lejía de partida y según el volumen que deseas preparar. 

 

1- Primero debes mirar en la etiqueta de la lejía de partida cuál es la cantidad de cloro activo que tiene (un dato que nos dice el poder oxidante comparando con el cloro puro). El hipoclorito sódico se vende diluido en agua en diversas concentraciones. La concentración que debes buscar es la que viene expresada en gramos por litro. Lo habitual en las lejías del hogar es que tengan entre 35 y 40 g/l (pueden llegar hasta 60g/l). Si usas lejía concentrada estará entre 60 y 100 g/l. Y la denominada industrial es la que tiene más de 100 g/l. Si en la etiqueta viene un intervalo de concentraciones, usa el dato más pequeño. Si dan el dato solamente en % aplica estas equivalencias: 8% son 91 gramos, 9% son 104 gramos, 10% son 118 gramos, 11% son 132 gramos, 12% son 146 gramos, 13% son 161 gramos, 14% son 176 gramos y 15% 192 gramos. A bajas concentraciones simplemente multiplica por 10 para obtener los gramos. En la tabla también lo puedes calcular de forma más exacta.


 

2- Segundo, cuántos ppm quieres que tenga la dilución. Por regla general usa 1000 ppm. Para algunos colectivos profesionales (bomberos, sanitarios, funerarias...) y determinadas intervenciones se están usando 5000 ppm. E incluso para la limpieza de ambulancias han recomendado usar 1% (10000 ppm). A nivel particular, cada empresa puede seleccionar concentraciones diferentes.

 

3- Tercero, qué volumen quieres preparar. La dilución pierde propiedades rápidamente. Le afecta la temperatura, la radiación solar, las impurezas del agua, el contacto con el aire... Por esto debes preparar la cantidad que vayas a usar durante el día. No debes usar una dilución tras pasadas 10-12 horas. Para el hogar, limpieza de pomos, barandillas... suele ser suficiente con 0,5-1 litro. Entre 15 y 20 litros llevan las mochilas sulfatadoras que se están usando. Para la limpieza de calles se están preparando cisternas grandes de hasta 10000 litros (agricultores, servicios de limpieza, bomberos, militares...)


TABLA DE CÁLCULO

Ya puedes hacer el cálculo. Solo están activas las casillas grises (si la tabla no funciona o no aparece recarga de nuevo la página y se resolverá el problema). Aclaración: tanto el punto como la coma en los números marcan los decimales no los miles (depende del dispositivo que uses aparecerá uno u otro signo).

Para el hogar es suficiente coger 30 ml de lejía común (la que compramos en el súper) para hacer un litro de solución desinfectante. Puedes medirlo con un tapón de detergente o suavizante que suelen venir las cantidades marcadas o usar jeringuillas o vasitos de las medicinas que también llevan las cantidades escritas. Y si no tienes nada de eso puedes hacerlo con tapones o cucharas, a los grandes de las garrafas de agua le caben 10 ml y a las cucharas soperas también.

 

Para preparar un cubo de fregona (de 10 litros) debes echar una taza de lejía (de las que usamos para el desayuno) que equivale a 300 ml. O usa una lata de refresco.

RECOMENDACIONES Y PRECAUCIONES

- Primero limpia con agua y jabón las superficies para eliminar suciedad y restos orgánicos que interfieren con el hipoclorito. Además parte de los microorganismos serán eliminados disminuyendo así la carga viral. Al igual que hacemos al lavarnos las manos y posteriormente usar el gel hidroalcohólico.

 

- Lee las advertencias de la lejía que uses. Vienen reflejadas en el envase. Es un producto irritante a bajas concentraciones. Algunas de ellas son las que puedes ver a continuación:

 

- Si es concentrada es más peligrosa. A partir del 10% se considera corrosiva (pH=13) y hay gran riesgo de quemaduras en la piel, lesión ocular grave, inhalación de vapores... Usa los equipos de protección individual indicados: guantes, gafas, pantalla mascarilla, traje... Solo para uso profesional y previa evaluación de riesgos, formación, EPI necesarios... Se debe revisar la FDS del fabricante (ficha de datos de seguridad) para tener claras las recomendaciones ante derrames, primeros auxilios...

- No lo diluyas con agua caliente ya que se degrada antes y se pierde eficacia.

- Realiza la mezcla en un recipiente opaco, así la luz no entra y tarda más en degradarse. Mantenla en lugar fresco. No dejes la mezcla en contacto con el aire.

- Moja la superficie a desinfectar: pulveriza, usa bayeta, fregona... Deja actuar durante 5 minutos. Luego debes retirarla: secando con papel, arrastrando con bayeta limpia, enjuagando con agua... Si se deja durante mucho tiempo afecta a los materiales, principalmente a los metales.

- No pulverices a alta presión con pistolas de aire ya que se nebuliza demasiado (gotas muy pequeñas) permaneciendo en el aire durante mucho tiempo pudiendo inhalarlo y ocasionar irritación en las vías respiratorias, mareos...

- Nunca mezclarlo con otro producto ya que puede generar gases tóxicos. También puede reaccionar si previamente se ha limpiado la superficie con otro producto. El Servicio de Información Toxicológica (SIT) del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses, perteneciente al Ministerio de Justicia de España, ha detectado un aumento en la incidencia de consultas telefónicas por intoxicaciones gestionadas por sus médicos y relacionadas con la mezcla de varios productos de limpieza en los hogares a lo largo del presente mes. (NOTICIA del 14/4/2020). En concreto, se han realizado 1.846 consultas telefónicas por intoxicaciones relacionadas con el uso de lejías y otros desinfectantes de superficies (suponen el 55,6% de los productos de limpieza), destacándose el dato de que en el 26,1% de los casos la lejía se ha mezclado con otros productos (amoníaco 53,6%, salfumant 11,2%, vinagre 3,5%, alcohol 2,9%, anticalcáreos 3,1%, limpiahogar 2,1% y lavavajillas 4,3%). Especial cuidado si se mezcla con los productos que lleven amoniaco ya que se produce una reacción química que genera un gas llamado Cloramina (NH2Cl), que es altamente tóxico, y cuando éste entra en contacto con nuestras mucosas, se descompone para producir ácido clorhídrico que es tóxico y altamente corrosivo, provocando irritación de las mucosas y quemaduras en la piel. Y si tienes algún problema o consulta puedes llamar al teléfono de información toxicológica de España a cualquier hora y cualquier día -> 915 620 420

Si te queda alguna duda quedo a tu disposición a través del formulario de contacto.

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Comentarios: 4
  • #1

    Pedro Cruz Montesdeoca (martes, 02 junio 2020 19:44)

    Muchas gracias por compartir información. Ahora sí que me queda claro cómo hacer la desinfección con legía.

  • #2

    manuel hernandez aquino (domingo, 21 junio 2020 22:23)

    cuantos gramos por litro de hipoclorito de calcio necesito para hacer cloro al 13%

  • #3

    Osvaldo Rojas Muñoz (domingo, 21 junio 2020 22:27)

    Gracias por la imformacion, muy aclaratoria.

  • #4

    AprendEmergencias (lunes, 22 junio 2020 19:31)

    Buenas Manuel. No entiendo tu duda. Primero: aquí hablamos de hipoclorito sódico que es el componente de la lejía. El hipoclorito cálcico es otra sustancia. Segundo: una concentración del 13% es muy elevada, equivale a 161 gramos de cloro activo por litro. ¿Para qué la quieres? Con tan solo 0.1% es suficiente para tener un efecto virucida. Por favor escríbeme a info@aprendemergencias.es y me explicas qué necesitas. Saludos

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