JUGUETES PELIGROSOS

Algunos de los juguetes peligrosos encontrados por AECOSAN. Composición realizada por AprendEmergencias
Algunos de los juguetes peligrosos encontrados por AECOSAN. Composición realizada por AprendEmergencias

Todos los años el Instituto Nacional de Consumo (ahora AECOSAN) realiza un resumen estadístico de todas las alertas de productos inseguros encontrados en el mercado español. La categoría de juguetes se encuentra en el primer puesto según los últimos informes. También ocupan el primer puesto en los artículos rechazados para la importación por riesgo grave. Un total de 72 modelos en 2016 sumando 566913 las unidades rechazadas.

 

Encuentra aquí cuales son los principales riesgos, cómo evitarlos y qué hacer si sucede un accidente con ellos.

Estadísticas nacionales

Ranking por categoría de productos. Informe de 2016
Ranking por categoría de productos. Informe de 2016
Subcategorías de juguetes. Informe de 2016
Subcategorías de juguetes. Informe de 2016
Peligros principales de lo juguetes. Informe de 2016
Peligros principales de lo juguetes. Informe de 2016

Los peligros principales que han encontrado son: asfixia por contener o generar piezas pequeñas (una trompeta, por ejemplo, a la que se le cae fácilmente la boquilla); intoxicación por llevar pilas botón accesibles, sustancias tóxicas en su composición (ftalatos, cromo, pintura de plomo…) o sustancias infecciosas (muchos botes para hacer pompas de jabón contienen microorganismos que causan gastroenteritis); y cortes o lesiones diversas por tener bordes afilados, acceso a cables, zonas calientes… Principalmente graves para niños menores de tres años.

 

Sobre todo hay que evitar los dos peores casos que son:

Ingestión de pilas botón

Pilas botón
Pilas botón

Este tipo de pilas son muy usadas en juguetes y pequeños aparatos como relojes, mandos... Por su tamaño, forma, brillo... atraen a los más pequeños de la casa y si se encuentran con ellas jugarán pudiendo metérselas en el oído, la nariz o pueden tragárselas siendo todo esto muy peligroso y pudiendo ocasionar graves daños. Según la Academia Americana de Pediatras se dan 3000 casos cada año en Estados Unidos.

 

Si se la tragan puede alojarse en la garganta, en el esófago, el estomago o en el tubo digestivo y, con la saliva o los jugos gástricos, provocar inmediatamente una corriente eléctrica, creando una reacción química que puede quemar gravemente cualquiera de las partes, en tan solo dos horas.

 

Cuando la pila tipo botón es insertada en la cavidad nasal o en el canal auditivo, podría presentarse un drenaje o darse un dolor, que no es exclusivo a las pilas tipo botón. Estos síntomas difíciles de determinar combinados con no haber presenciado el momento de la inserción, pueden resultar en un diagnóstico tardío y un daño o lesión mayor. Las pilas que se introducen en la cavidad nasal pueden causar lesión de la mucosa nasal, celulitis periorbitaria, formación de tejido cicatricial y perforación del tabique nasal. Las lesiones del canal auditivo incluyen pérdida de la audición, perforación de la membrana timpánica y parálisis del nervio facial.

 

La gravedad de la quemadura depende del voltaje y puede seguir empeorando incluso después de que se elimine la pila. Pueden causar lesiones importantes permanentes o la muerte

Alojamiento de las pilas botón aseguradas con tornillos
Alojamiento de las pilas botón aseguradas con tornillos

Comprueba que los juguetes o cualquier producto con baterías de botón tienen un dispositivo de seguridad que evite el acceso fácil a los compartimentos  de la batería para los niños (con tornillos normalmente). Examina periódicamente los dispositivos y, si es necesario, pon los medios adecuados para evitar el acceso a las pilas botón.

 

Si alguna vez te encuentras con un caso, no debes hacerle vomitar, ni darle de beber ni comer, únicamente llévalo de urgencia al hospital o llama al 061 o al 112 para que lo traten de inmediato.


Asfixia por piezas pequeñas

En la época de salida de los dientes los niños se lo llevan todo a la boca y debemos tener especial atención
En la época de salida de los dientes los niños se lo llevan todo a la boca y debemos tener especial atención

Cualquier juguete concebido para niños menores de tres años no debe tener ni generar piezas pequeñas (que quepan por un cilindro de 4 cm de diámetro, como el cartón de un rollo de papel higiénico). Si un niño se traga una de estas piezas puede ocasionarle una obstrucción completa de la vía aérea y la asfixia a los pocos segundos.

 

Debes comprobar que todas las piezas son grandes y que las pequeñas no se desprenden con facilidad.


Señal de advertencia
Señal de advertencia

Si te encuentras con un caso debes realizar las maniobras de actuación ante atragantamientos si aún está consciente  y la reanimación cardiopulmonar si ya está inconsciente (parada cardiorrespiratoria).

Maniobras de actuación ante atragantamientos en menor de un año y en niño de uno a ocho años
Maniobras de actuación ante atragantamientos en menor de un año y en niño de uno a ocho años

Otros peligros

Gastroenteritis por presencia de microorganismos

Algunos juguetes para hacer pompas de jabón contienen microorganismos en su composición que ocasionan gastroenteritis si se introducen en el organismo. Casi 100 modelos de pomperos diferentes se han encontrado en el mercado español desde 2011 con este peligro. En 2016 hubo 135180 unidades retiradas, destruidas o rechazadas en la frontera por este motivo.

 

Si el líquido del pompero entra en la vía digestiva, ya sea porque le han caído las pompas en la cara o porque se ha mojado las manos y luego ha comido, le estarán entrando estos microorganismos y podrá sufrir esta enfermedad que cursa con vómitos y diarreas durante varios días y que en algunos niños puede requerir de hospitalización. Por tanto, evita que esto ocurra.

 

También han encontrado algunas plastilinas que ocasionan el mismo problema y otros productos como una pasta de dientes de una marca muy conocida pero falsificada y un jabón para manos de Dora la Exploradora.


Enfermedades por presencia de disruptores endocrinos

Los disruptores endocrinos son sustancias químicas capaces de alterar el equilibrio hormonal y la regulación del desarrollo embrionario y, por tanto, con capacidad de provocar efectos adversos sobre la salud de un organismo o de su progenie. Los más conocidos y usados son los ftalatos y el bisfenol A que están presentes en plásticos, latas, envases, juguetes… Pero hay más de 1500 identificados y están presentes en toallitas, champús, cremas, jabones, ambientadores, pinturas, colonias, desodorantes, insecticidas…

 

 


Estas sustancias están consideradas como un problema de salud pública a nivel europeo y se quieren aumentar sus limitaciones de uso. Su presencia ya está restringida en artículos de puericultura como chupetes y biberones y en juguetes para menores de 3 años, ya que los efectos son mucho más importantes en niños al estar estos en pleno desarrollo físico y mental. Causan trastornos metabólicos como obesidad y diabetes, trastornos en los órganos reproductivos, trastornos neurológicos como autismo, trastorno de déficit de atención, retraso mental y parálisis cerebral y trastornos inmunológicos como fibromialgia o esclerosis múltiple. 

 

 

Hay que eliminar o minimizar la presencia de todas esas sustancias artificiales con presencia de disruptores endocrinos y apostar por lo natural, por objetos de madera (sin tratar), por el vidrio, por materiales reciclados…


Enfermedades por presencia de metales pesados

Han surgido varias alertas en pinturas de dedos por contener metales pesados en su composición en concentraciones mayores a las permitidas. Los metales pesados encontrados (plomo, cadmio, aluminio y arsénico) son tóxicos y bioacumulativos, una vez que entran al organismo es muy difícil eliminarlos y pueden ocasionar diversas enfermedades por intoxicación crónica. Según dónde se acumulen (riñon, tracto digestivo, hígado, cerebro...) ocasionan unos daños u otros. Están también presentes en el agua que bebemos si ha sido contaminada por los vertidos industriales, pescados, pinturas, tejidos, lacas, cosméticos, pesticidas, empastes de amalgama y medicamentos.

 

Se estima que los metales pesados son el origen del 82% de las enfermedades degenerativas crónicas. La pérdida de memoria, depresión, ansiedad, cáncer o disfunción eréctil pueden producirse por acumulación de metales pesados en el organismo, ya que, sin un tratamiento específico, el organismo nunca los elimina por sí solo.


Juguetes con láser

Por normativa, los láseres no se pueden utilizar con fines de juego, por lo que no deben tener apariencia de juguete ni presentarse como tal. Tampoco deben incitar al juego (representando motivos infantiles como estrellitas, ositos; palabras como "I love you"…), ni ofrecerse junto con productos infantiles. Es una tecnología para uso profesional: medicina, comunicaciones, salud, uso militar, arquitectura, investigación…

 

La palabra LASER proviene del acrónimo en inglés “light amplification by stimulated emission of radiation”. La radiación que emiten es muy intensa y concentrada y puede provocar lesiones oculares (daños en la retina o pérdida de visión que podría llegar a ser permanente), pero también existe un riesgo de lesiones en la piel, como ulceraciones, pigmentación, eritema o carbonización de la piel. Hay muchos casos reportados sobre accidentes con estos productos. En Australia se dio el caso de un niño de seis años que perdió el 75% de la visión por jugar con un puntero láser. 

Según la peligrosidad de los láseres y en función del Límite de Emisión Accesible (LEA) se pueden clasificar los láseres en las siguientes categorías de riesgo:

 

Clase 1: Seguros en condiciones razonables de utilización.

Clase 1M: Como la Clase 1, pero no seguros cuando se miran a través de instrumentos ópticos como lupas o binoculares.

Clase 2: Podría causar daños oculares. A priori los mecanismos de aversión como el parpadeo son suficientes (normalmente) como protección. El riesgo de padecer daño ocular aumenta si el operador emplea algún tipo de instrumento óptico.

Clase 2M: Puede causar daños oculares. El riesgo de padecer daño ocular aumenta muy notablemente si el operador emplea algún tipo de instrumento óptico.

Clase 3R: La visión directa del haz es potencialmente peligrosa, aunque en menor medida que láser 3B. Pueden causar daños oculares agudos y crónicos. EXTREMAR PRECAUCIÓN.

Clase 3B: La visión directa del haz es siempre peligrosa. La visión de reflexiones difusas podría según casos, ser peligrosa también. Pueden causar daños oculares agudos y crónicos. EXTREMAR PRECAUCIÓN.

 

Clase 4: Pueden causar daños oculares y cutáneos agudos o crónicos si se entra en contacto directo, indirecto, o por reflexión, con el haz láser. También pueden originar incendios y explosiones. EXTREMAR PRECAUCIÓN.

Símbolo de peligro en un láser
Símbolo de peligro en un láser

En cada artículo debe figurar los siguientes datos: identificación del responsable del producto, lote de fabricación, características del producto, marcado CE, leyenda que advierta que no debe dirigirse el haz de luz directamente a los ojos, instrucciones adecuadas para el montaje y el uso, con advertencias claras de las precauciones que hay que tener en cuenta, indicación clara para poder localizar todos los orificios láser del producto y símbolo de peligro en los productos láser de clase 2 o superior.

 

Para los juguetes tengan un riesgo mínimo, se recomienda que los niveles de radiación y la luz no exceden los límites de la Clase 1, que es el nivel más bajo en los productos regulados.

Imanes

Juego de construcción con imanes de gran potencia
Juego de construcción con imanes de gran potencia

Lo juguetes que contienen imanes y que cuentan con el marcado CE y han pasado los controles de calidad y seguridad en principio no entrañan ningún riesgo para la salud del niño, pues existe una regulación (norma europea EN 71-1-2014, anexo 51) que indica que los imanes deben tener una fuerza de atracción limitada con un índice de flujo magnético inferior a 50 kG2/mm2 y además, han tenido que ser sometidos a un test en el que no deben entrar en un cilindro de prueba para partes pequeñas. De este modo se asegura que los niños no puedan meterse los imanes en la boca y tragárselos.

 

El problema radica en otro tipo de objetos, a menudo no dirigidos a los más pequeños de la casa, como llaveros, cadenas de imanes, imanes de cocina, etc. que suponen un riesgo para ellos, pues son objetos que no han pasado por los mismos controles de calidad que los juguetes. Muchos de estos imanes suelen ser pequeños, tienen mucha fuerza y se pierden fácilmente por cualquier lugar de la casa. También, los pequeños imanes que forman parte de juegos de construcción (para mayores de 8 años de edad) suelen llamar la atención de los niños y hay incluso juegos que se forman sólo a partir de este tipo de imanes y que permiten hacer figuras con ellos. Estos son los que han causado la mayoría de accidentes, hasta el 80% de ellos. Hasta el año 2014 solamente ha habido un solo caso de muerte en Europa y ocurrió tras ingerir varios imanes con un índice de flujo de 343 kG2/mm2.


Lo que sucede si varios imanes se unen en el aparato digestivo es que aprisionan entre sí tejido, pudiendo dificultar el suministro de sangre, provocando una fístula u obstrucción intestinal. Si se trata de imanes potentes como los de neodimio, el tejido atrapado entre ellos puede acabar perforado. Por eso se hace necesaria en estos casos la cirugía abdominal. Los niños que han ingerido imanes pueden tener dolor abdominal, vómitos y fiebre. Debido a que estos síntomas son comunes en los niños y normalmente no son causados por haber tragado algún objeto, es posible que no se sospeche la causa verdadera de inmediato.. 

 

Los pediatras alertan del aumento de ingesta de imanes debido al cada vez mayor número de juegos que lo contienen. En Estados Unidos en cinco años se llegó a atender en Urgencias a cerca de 3000 niños por haberse tragado imanes de gran potencia. Debido a estos riesgos, en algunos países se han prohibido y retirado del mercado algunos juguetes y objetos con imanes. Visualiza este vídeo realizado por la Comisión de Seguridad de EEUU:

Consejos generales para tener unos juguetes seguros

Es importante diferenciar el marcado europeo de la marcha china
Es importante diferenciar el marcado europeo de la marcha china

- Deben llevar una etiqueta con el marcado CE de Conformidad Europea (como que cumplen con la normativa europea vigente aunque no quiere decir que sea verdad ya que esa marca la pone el fabricante y hasta que un organismo de control no lo evalúe no se puede corroborar), el nombre de la empresa y la dirección, el fabricante, el representante autorizado y/o el importador de la UE. Las instrucciones de uso en español con las advertencias de los riesgos y la edad de los niños para la que están diseñados.

 

- Compra en tiendas de confianza, especializadas y si son marcas europeas mejor (el 58 % de las alertas proviene de empresas asiáticas y yl 84% de los productos rechazados en la frontera provenían de China).

 

- Conserva la factura o el ticket de compra por si necesitáis hacer alguna reclamación.

Símbolo obligatorio que indica que el juguete no es apto para menores de 3 años
Símbolo obligatorio que indica que el juguete no es apto para menores de 3 años

- Escoge siempre juguetes apropiados para la edad y las capacidades del niño. No permitas que los niños de 0 a 3 años utilicen juguetes que lleven una advertencia indicando que no son aptos para los menores de 36 meses o lleven el icono de advertencia.

 

- Que estén fabricados con plástico duro, que no se rompa con facilidad y genere zonas cortantes. 

 

- No adquieras juguetes con elementos desmontables de tamaño pequeño para evitar el riesgo de que puedan tragárselos y sufrir complicaciones graves como la asfixia.

 

- Sigue las instrucciones de uso y montaje de los juguetes y consérvalas.

 

- Retira los envoltorios. Asegúrate de que los niños no juegan con bolsas de plástico, las que podrían hacer que se asfixiaran.

 

- Las pilas de los juguetes tienen que estar provistas de una tapa segura que no permita que los niños puedan acceder.

 

- Supervisa a los niños mientras juegan y asegúrate de que utilizan de forma apropiada los juguetes.

 

- Comprueba periódicamente el buen estado de los juguetes. Los juguetes rotos o desgastados pueden poner en peligro la salud y la seguridad de los niños, elimínalos inmediatamente.

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